La curiosidad en los niños y su aporte al desarrollo emocional

Última actualización: 20.10.20

 

El ser humano es curioso por naturaleza, pero en los niños este es uno de los principales recursos que forman parte de su desarrollo. Les ayuda a comprender el mundo que les rodea a través de su necesidad innegable de descubrir. Por eso, actividades que fomenten la sorpresa en los pequeños puede ser un estímulo muy poderoso. 

 

Descubriendo el mundo

Si tienes un bebé y quieres hacerlo reír a carcajadas, uno de los juegos más efectivos es el de las escondidas, peekaboo o cucú. Pero la razón del éxito de este tan conocido juego, que ha trascendido las barreras culturales, es el factor sorpresa combinado con la expectación, que para los bebés es una combinación realmente estimulante.

No es un secreto que para los niños pequeños todo es nuevo, han llegado a un mundo desconocido y hasta cierto punto desconcertante. Aunque te parezca extraño, deben comprender las leyes de la gravedad (sin pasar por el cole) a una edad muy temprana, comprendiendo que al tropezar tendrán un doloroso golpe. A los 4 años, o incluso antes, son capaces de comprender que el calor puede transformar los cuerpos, sin haber tomado clases de química, pues saben que al poner la mano en el fuego se quemarán. Y la lista de conocimientos avanzados sobre la manera como este mundo funciona continúa incrementándose a medida que los niños crecen.

La sorpresa como base del conocimiento significativo

Partiendo del hecho de que los niños son ingenuos en muchas cosas, la naturaleza los ha dotado de una poderosa y eficaz manera de aprender, para adaptarse a este mundo extraño en el que viven. Les ha dado una gran dosis de sorpresa.

Se trata de una reacción muy espontánea, que ocurre ante un acontecimiento que no podían anticipar y les provoca una emoción intensa. Por eso los bebés reaccionan tan rápidamente al juego de las escondidas. No pueden anticipar de dónde saldrá el rostro de la persona que buscan. Después, al descubrirla, se sobresaltan, experimentando la sorpresa y después viene una gran alegría. Esta combinación de emociones es altamente estimulante para el bebé, por eso desea experimentarla una y otra vez.

Esto mismo sucede con otros acontecimientos como el descubrimiento de que puede ponerse de pie, tal y como lo hacen los adultos, el asombro de ver el mundo desde otra perspectiva lo estimula, le causa alegría y esto lo incita a volver a repetir la experiencia de ponerse de pie y posteriormente descubrirá que puede caminar.

Por otro lado, es lógico comprender que si después del asombro o sorpresa se descubre un acontecimiento doloroso, el niño se mostrará nervioso y no querrá volver a experimentarlo. Por ejemplo, la primera vez que el niño es consciente de que recibirá una inyección, no comprende lo que sucede, le tomará por sorpresa el dolor y ya no querrá volver a saber más nada de jeringas o de cualquier objeto que le recuerde tal experiencia.

 

Aprendiendo por medio del asombro

Como hemos podido constatar, el factor sorpresa o asombro puede ser realmente efectivo para que los niños aprendan, y puede aplicarse a un sinnúmero de situaciones. De hecho, educar en el asombro puede ser una manera de lograr que los niños tengan una actitud positiva en su día a día, si los padres la eligen como estrategia. Por ejemplo, si aprovechas esa necesidad de buscar y descubrir, para que en su día a día encuentre los acontecimientos positivos que le han ocurrido, le puedes transmitir el importante mensaje de que la vida es bonita y vale la pena vivirla. También, si lo sorprendes cada día al despertarlo de una manera divertida e inesperada, puedes dejar en el pasado esos momentos de pereza, para que su actitud por la mañana para ir al cole sea mejor.

De igual manera, puede reforzar otras áreas como su autoestima. Si le ayudas a descubrir sus habilidades, esto puede estimularlo a indagar cada vez más y buscar mejorar continuamente. Si es bueno para las actividades físicas y le ofreces la oportunidad de experimentar una nueva disciplina deportiva, el niño podría sorprenderse gratamente y ampliar sus opciones.

Además, un niño que trabaja continuamente con el factor sorpresa y reflexiona continuamente sobre su efecto positivo o negativo, también podría asumir con mayor naturalidad que la vida está llena de este tipo de circunstancias y como consecuencia, lidiar mejor con la frustración y la alegría.

La sorpresa y las estrategias de venta de juguetes

Después de comprender el poderoso efecto que tiene el factor sorpresa no resulta difícil asumir por qué las compañías que fabrican juguetes explotan esta cualidad de asombro de los niños al diseñar objetos como las muñecas LOL, o los bien conocidos huevos de chocolate de la línea Kinder sopresa. Pues aunque en un principio resulte muy extraño el hecho de comprar algo que no puedes ver, podemos comprender que esto despierta en los niños una emoción que los adultos quizá ya no somos capaces de experimentar.

De hecho, este tipo de juguete se ha convertido en tendencia, tanto que hay incontables youtubers que han logrado volverse famosos por mostrar en video el unboxing de la mejor muñeca LOL del momento, por ejemplo. Pues a través de la pantalla de su tableta o televisor, los aficionados pueden ser parte de ese momento tan especial y que despierta tanta expectación.  Van descubriendo capa por capa lo que hay, hasta que finalmente se muestra el tan anhelado juguete. Y lo mismo sucede con otros muchos modelos que utilizan como estrategia de ventas esta necesidad tan antigua del ser humano de descubrir el mundo.

Sin embargo, como padre, debes estar atento para que ni tú ni tu hijo terminéis siendo víctimas del consumismo, y que los juguetes sorpresa no se conviertan en un enemigo de tu bolsillo, pues pueden llegar a costar una importante cantidad de dinero, y los niños quieren rápidamente ser dueños de todos los elementos que conforman su colección favorita, lo que resulta realmente difícil de lograr.

 

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments