Las Mejores Fábulas de Esopo

Última actualización: 22.09.21

 

Esopo fue un genio de la antigüedad, sin embargo, su legado aún permanece. Con sus fábulas se han formado muchísimas generaciones, pues sus enseñanzas son universales y han logrado transmitir valores importantes en pocas palabras. Por esa razón, si se convive con un niño, no es mala idea conocer ciertas fábulas, pues, en algún momento, serán necesarias.

 

Esopo fue un genio fabulista griego de la antigüedad. Nació alrededor del año 600 a.C y murió, aproximadamente, en el año 564 a.C. Sin embargo, a pesar de que han pasado milenios desde la creación de sus obras, y que vivió poco tiempo, su legado ha sido tan importante que las fábulas que lo caracterizaron en épocas antiguas todavía siguen siendo contadas de generación en generación.

Para poder ser fábulas infantiles universales que se mantengan a través del tiempo, estas han tenido que pasar por ligeros cambios y adaptaciones. No obstante, incluso si el cuento cambia un poco de un idioma a otro, las moralejas para niños sí se han mantenido intactas.

Antes de seguir con el tema, es necesario primero determinar qué es una fábula y, partiendo de allí, podremos hablar un poco más sobre cuáles son las 13 fábulas populares de Esopo más conocidas en el mundo; y cómo contarlas a los niños puede ser una forma de enseñar valores y habilidades, sin necesidad de un juguete educativo.

 

El mundo de las fábulas para niños

Una fábula es un relato breve o microrrelato, el cual está escrito en prosa o en verso y que, cuyo objetivo, es dejar una moraleja final. Esto puede ser con fines didácticos o para servir como una crítica social.

La mayoría de las veces, los personajes principales son animales u otros seres animados, pero las personas también pueden interactuar en la historia.

Esopo, particularmente, prefería utilizar a los animales y explotar ciertas características propias de cada criatura. Quizás eso fue lo que hizo que sus cuentos con moraleja fueran tan populares.

 

1. La cigarra y la hormiga

Esforzarse permite disfrutar de las recompensas al final del día, sin embargo, si decides ser perezoso, entonces no lograrás obtener nada. Este es el mensaje que se expresa en esta historia de Esopo, cuya moraleja podría resumirse en: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, pues podrías quedarte sin tiempo para hacerlo.

 

2. El lobo disfrazado de cordero

El lobo pensó haber tenido una buena idea al disfrazarse de cordero para que el granjero lo llevara al establo y así poder comerse al rebaño. Sin embargo, por tramposo, el granjero, creyendo que era una oveja, lo tomó para la cena.

En esta interesante historia queda claro que no importa qué tan buena parezca una mentira, siempre tendrá consecuencias y traerá problemas.

 

3. La liebre y la tortuga

Esta es probablemente la fábula más conocida de Esopo, pues enseña cómo la perseverancia puede, muchas veces, derrotar al talento que no se esfuerza.

Todo esto está perfectamente ilustrado en una carrera entre una liebre presumida y una tortuga con voluntad, para darles a los niños una enseñanza valiosa y fácil de entender.


4. La gallina de los huevos de oro

La avaricia puede hacer que no logremos ver lo que tenemos y queramos siempre mucho más. Este es el caso del campesino que termina matando a su gallina para obtener más que el huevo de oro que el animal le daba diariamente, quedándose sin nada por su ciega ambición. La moraleja de la historia es valorar lo que tenemos.

 

5. El pastor y el lobo

Con esta fábula, los niños aprenderán que, si dicen muchas mentiras, nadie les creerá cuando digan la verdad. Esto fue lo que le pasó al pastor que, después de gritar “Lobo” tantas veces mientras jugaba, nadie le creyó cuando un lobo realmente llegó a su rebaño.

 

6. La hormiga y la paloma

Esta es una de las fábulas cortas con moraleja más adecuadas si se le quiere enseñar a un niño el valor de ayudar a los demás. Esta relata la historia de una paloma que salva a una hormiguita de ahogarse y, después, para pagar su buen gesto, la hormiga salvó a la paloma de un cazador.

 

7. La lechera

Cuenta esta fábula de Esopo que una lechera había salido al mercado a vender su producto, pero al estar pensando en todo lo que haría con el dinero que ganase, no vio una piedra que la hizo tropezar y tirar todo el líquido. Este cuento enseña la importancia de siempre mantenerse enfocado y, antes de pensar en lo que tendremos, debemos valorar lo que tenemos.

 

8. El león y el ratón

A veces podemos subestimar a ciertas personas, sin embargo, estas pueden terminar sorprendiéndonos. Este es el caso del león que juzgó al ratón por su tamaño y terminó siendo salvado por el pequeño roedor cuando lo necesitó. Esopo nos enseña a valorar a todos, sin importar quiénes son y cómo se ven.

9. La zorra y el cuervo

Un cuervo que degustaba un trocito de queso fue encontrado por una zorra, la cual tenía mucha hambre. Para distraerlo, la zorra empezó a hacerle cumplidos sobre sus plumas y sobre su cantar, haciendo que el cuervo presumido le enseñara sus dones. Sin embargo, no fue tan listo para deducir sus intenciones y perdió su queso.

Recuerda siempre que, si alguien te adula sin ningún motivo, seguro tiene malas intenciones.

 

10. El caballo y el asno

Cuando el asno pidió ayuda al caballo con la carga, este último, sintiéndose superior, se negó. Sin embargo, cuando el asno se desplomó, el campesino le dio toda la carga al caballo, incluyendo al otro animal.

Si ayudas a los demás, te ayudarás a ti mismo y esto lo aprendió el caballo por la fuerza.

 

11. La zorra y la cigüeña

Cuando la cigüeña fue a comer a casa de la zorra se sorprendió que le sirviera sopa en un plato llano, lo que le impidió comer bien. Por eso, cuando la zorra fue de visita, la cigüeña le sirvió un guiso en una alta vasija, pagándole con la misma moneda.

Esopo fue inteligente con esta fábula, enseñándole a los niños a respetar a los demás y a no hacer lo que no les gusta que les hagan.

 

12. El cuervo y la jarra

Un cuervo con mucha sed vio una alta jarra llena de agua. Intentó usar su pico para beber y también sus patas, pero no podía. Sin embargo, la enseñanza que nos deja Esopo es que, cuando hay necesidad, se desarrolla ingenio, pues pronto el cuervo llenó la jarra de piedritas para que el agua subiera y así poder saciar su sed.

 

13. El cascabel del gato

Unos ratones, viviendo con miedo por culpa de un gato, decidieron crear un plan para colocarle un cascabel y oírlo llegar. Sin embargo, aunque todos estaban emocionados por el plan, nadie se atrevió a hacerlo.

Con estas simples palabras, Esopo nos demuestra que no valen de nada las palabras sin hechos. Fácil es decir, pero difícil es cumplir.

Estas son algunas de las fábulas más conocidas de Esopo y, a pesar de ser cortas, cada una de ellas servirá para inculcar valores a los más pequeños de forma amena y fácil de entender.

 

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